En general, la terapia infantil no implica medicamentos. La terapia se enfoca en ayudar a los niños a desarrollar habilidades emocionales y conductuales saludables, y se utilizan técnicas de terapia como el juego y la conversación para lograr estos objetivos. En algunos casos, los medicamentos pueden ser recomendados por un profesional médico o psiquiatra, pero esto es menos común en la terapia infantil.