Deseo sexual.
Aversión la sexo.
Ayudamos a gestionar la aversión al sexo con un enfoque cercano y especializado.
A diferencia de la falta de deseo, la aversión al sexo implica una respuesta emocional negativa intensa, que puede ir desde la ansiedad severa hasta el asco o el pánico ante el contacto físico. Quienes experimentan aversión al sexo suelen vivir en un estado de alerta constante, tratando de evitar cualquier situación que pueda derivar en intimidad. Este rechazo no es una elección, sino una respuesta defensiva del sistema nervioso que, a menudo, tiene sus raíces en experiencias traumáticas, una educación muy represiva o una presión continuada en la pareja. Reconocer que sufres aversión al sexo es el primer paso para dejar de sentirte culpable y empezar a sanar.
Tratamos la aversión al sexo desde el máximo respeto, creando un entorno seguro donde tú marcas el ritmo de la terapia.

¿Qué es el Trastorno por Aversión al sexo?
La característica esencial del trastorno por aversión al sexo es el rechazo o la evitación activa del contacto sexual genital con la pareja. La alteración provoca malestar acusado o dificultades en las relaciones íntimas o de pareja. La persona sufre ansiedad, miedo o rechazo a la hora de intentar una relación sexual con otra persona. Incluso, hay personas que pueden sentir rechazo por besos o contactos superficiales.
Ante el miedo o ansiedad la persona pueden evitar situaciones de tipo sexual o compañeros sexuales mediante distintas formas, como por ejemplo acostándose pronto, viajando, descuidando el aspecto externo, tomando sustancias o volcándose excesivamente en actividades familiares, sociales y laborales.
Síntomas comunes de la Aversión al sexo
Síntomas comunes del Trastorno por aversión al sexo
El rechazo o la evitación activa del contacto sexual genital generalmente produce en la persona o en la relación de pareja:
- Tensión en la relación
- Irritabilidad
- Ansiedad
- Miedo a las relaciones sexuales
- Discusiones
- Rabia
- Depresión o bajo estado de ánimo
- Distanciamiento


¿Cómo se manifiesta la Aversión al sexo?
La aversión al sexo puede ser total o específica hacia ciertas prácticas. Es fundamental identificar los síntomas para diferenciarla de otras disfunciones y poder aplicar un tratamiento de desensibilización adecuado.
Los síntomas más comunes de la aversión al sexo incluyen:
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Respuesta de Pánico: Palpitaciones, mareos o sudoración ante la proximidad de un encuentro, señales claras de aversión al sexo.
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Sensación de Asco: Un rechazo físico visceral hacia los fluidos, los olores o el contacto cutáneo asociado a la aversión al sexo.
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Evitación Extrema: Cambiar de hábitos o acostarse a horas distintas para eludir la intimidad y no enfrentar la aversión al sexo.
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Pensamientos Intrusivos: Imágenes negativas o recuerdos dolorosos que se activan al pensar en la sexualidad, alimentando la aversión al sexo.
Nuestro enfoque para superar la aversión al sexo
El objetivo prioritario no es que «tengas sexo», sino que dejes de sufrir. El tratamiento de la aversión al sexo se centra en devolverte la sensación de control absoluto sobre tu cuerpo y tus límites.
Nuestra intervención ante la aversión al sexo se basa en:
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Procesamiento del Trauma: Si la aversión al sexo tiene un origen traumático, utilizamos técnicas para integrar esos recuerdos y reducir su carga emocional.
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Desensibilización Sistemática: Ejercicios muy graduales para que el cuerpo aprenda que el contacto puede ser seguro, eliminando la aversión al sexo paso a paso.
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Comunicación con la Pareja: Ayudamos a que tu entorno entienda qué es la aversión al sexo y cómo apoyarte sin presionar.
Tu cuerpo, tus reglas
Superar la aversión al sexo te permite vivir sin miedo. Al sanar esta respuesta de rechazo, recuperas la capacidad de decidir sobre tu intimidad desde la calma y no desde la fobia, mejorando tu autoestima y tu calidad de vida.


Áreas de trabajo
¿Qué áreas de trabajo abordamos en las Crisis Puntuales de pareja?
Dentro del tratamiento del trastorno por aversión al sexo, el trabajo terapéutico puede abarcar alguna de las siguientes opciones, siempre ajustándose al contexto personal de la persona.
- Psicoeducación sobre el Trastorno por Aversión al Sexo
- Detectar estímulos placenteros y buscar otros procedimientos para alcanzar la excitación
- Trabajar los posibles sentimientos de vergüenza, inhibición, retraimiento, entre otros
- Realizar un acercamiento progresivo hacia las distintas partes que conforman una relación sexual
- Trabajar sobre la ansiedad situacional cada vez que se mantengan relaciones sexuales
- Modificar las creencias irracionales que se derivan del problema
- Mejorar la autoestima
- Gestionar las emociones
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